El problema no es el formato o la modalidad de trabajo, sino la razón detrás de la decisión.
“𝘚𝘶𝘱𝘦𝘳𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘦𝘭 𝘥𝘦𝘣𝘢𝘵𝘦 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦 𝘦𝘴𝘲𝘶𝘦𝘮𝘢𝘴 𝘭𝘢𝘣𝘰𝘳𝘢𝘭𝘦𝘴; 𝘮𝘦𝘫𝘰𝘳 𝘦𝘯𝘧𝘰𝘲𝘶𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘭𝘢 𝘥𝘪𝘴𝘤𝘶𝘴𝘪ó𝘯 𝘦𝘯 𝘲𝘶é 𝘣𝘶𝘴𝘤𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘭𝘢𝘴 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢 𝘱𝘳𝘦𝘴𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥.”
Claramente es un tema que genera polémica, discusión, enojo y un sin fin de sentimientos encontrados. 𝙋𝙚𝙧𝙤 𝙚𝙨 𝙢𝙤𝙢𝙚𝙣𝙩𝙤 𝙙𝙚 𝙥𝙤𝙣𝙚𝙧 𝙚𝙡 𝙛𝙤𝙘𝙤 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙥𝙧𝙚𝙜𝙪𝙣𝙩𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙧𝙚𝙖𝙡𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙞𝙢𝙥𝙤𝙧𝙩𝙖:
✋ 𝙋𝙖𝙧𝙖 𝙦𝙪é 𝙢𝙪𝙘𝙝𝙖𝙨 𝙚𝙢𝙥𝙧𝙚𝙨𝙖𝙨 𝙚𝙨𝙩á𝙣 𝙧𝙚𝙩𝙤𝙢𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙡𝙖 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖𝙡𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙤 𝙧𝙚𝙙𝙪𝙘𝙞𝙚𝙣𝙙𝙤 𝙨𝙪𝙨 𝙢𝙤𝙙𝙚𝙡𝙤𝙨 𝙝í𝙗𝙧𝙞𝙙𝙤𝙨.
En primer lugar, quiero comentarles que en Ema Group Consultores adoptamos, desde hace tiempo, un formato híbrido de trabajo. Los equipos asisten a la oficina sólo 7 días al mes.
Nuestra experiencia, debo admitirlo, ha sido positiva, pero lejos estuvo de ser sencilla. Fue (y aún continúa siendo) un enorme desafío.
📢 Pero como mencioné antes, honestamente creo que ya es hora de dejar atrás esta discusión.
No tiene sentido seguir debatiendo sobre algo que, en esencia, debería depender exclusivamente de acuerdos y decisiones libres entre empleadores y empleados.
1️⃣ Como empleador
✅ Todos los días arriesgamos capital,
✅ Asumimos compromisos económicos,
✅ Somos responsables de la continuidad y la sustentabilidad del negocio a largo plazo y, por consiguiente, el resguardo y cuidado de los puestos de trabajo.
2️⃣ Como empleados entregamos algo igualmente valioso
✅ Nuestro tiempo.
✅ Nuestro talento.
✅ Nuestra calidad de vida y equilibrio entre nuestro trabajo y nuestra vida fuera de el.
❔ Entonces, ¿por qué seguir discutiendo sobre modelos de trabajo como si fueran verdades absolutas y universales?
Tengo una profunda convicción de que cada empresa y cada persona tiene derecho a decidir libremente el modelo que mejor le funcione según su realidad, objetivos y necesidades particulares. No existe una fórmula mágica ni un único camino válido.
💡 Si la empresa quiere volver al 100% de presencialidad, está en su derecho a hacerlo y, probablemente, asuma los costos de pérdida o captación del talento que no está dispuesto a esa modalidad.
💡 Si el empleado no está dispuesto a trabajar bajo una modalidad con mayor carga presencial, está en todo su derecho de buscar alternativas y, deberá asumir el desafío de encontrarlas.
Por eso, creo que todo este debate ya es estéril.
𝙇𝙖 𝙫𝙚𝙧𝙙𝙖𝙙𝙚𝙧𝙖 𝙙𝙞𝙨𝙘𝙪𝙨𝙞ó𝙣 𝙦𝙪𝙚 𝙙𝙚𝙗𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙩𝙚𝙣𝙚𝙧 𝙝𝙤𝙮 𝘦𝘴 𝙥𝙧𝙚𝙜𝙪𝙣𝙩𝙖𝙧𝙣𝙤𝙨 𝙋𝙊𝙍 𝙌𝙐É 𝙮 𝙋𝘼𝙍𝘼 𝙌𝙐É 𝙢𝙪𝙘𝙝𝙖𝙨 𝙚𝙢𝙥𝙧𝙚𝙨𝙖𝙨 𝙚𝙨𝙩á𝙣 𝙧𝙚𝙜𝙧𝙚𝙨𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙖 𝙡𝙖 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖𝙡𝙞𝙙𝙖𝙙.
Socio y CFO de EMA Group Consultores.
Lic. en Administración y Coach Ontológico
Emprendedor.